Por qué se producen las agujetas: causas y síntomas principales

Las agujetas, también conocidas como dolor muscular de aparición tardía (DOMS, por sus siglas en inglés), son una sensación de dolor y rigidez en los músculos que se produce después de realizar ejercicio físico intenso o poco habitual. Aunque las agujetas son comunes y generalmente desaparecen por sí solas en unos días, entender por qué se producen puede ayudarnos a prevenirlas y manejarlas de manera adecuada.

1. El sobreuso del músculo, es decir, el aumento del trabajo muscular

Una de las principales causas de las agujetas es el sobreuso del músculo, es decir, el aumento del trabajo muscular. Cuando realizamos ejercicio físico intenso o prolongado, los músculos se ven sometidos a un esfuerzo mayor del que están acostumbrados, lo que puede provocar daño y microlesiones en las fibras musculares.

2. Comenzar o continuar una actividad física sin estar acostumbrado

Otra causa común de las agujetas es comenzar o continuar una actividad física sin estar acostumbrado. Si llevamos un estilo de vida sedentario y de repente nos sometemos a un esfuerzo físico intenso, nuestros músculos pueden sufrir daño y microlesiones debido a la falta de adaptación previa.

3. Reiniciar la actividad física después de un periodo de descanso largo

Si hemos estado inactivos durante un periodo de descanso largo, como unas vacaciones o una lesión, y luego retomamos la actividad física de manera intensa, es probable que experimentemos agujetas. Nuestros músculos necesitan tiempo para adaptarse y fortalecerse nuevamente.

4. Aumentar o variar considerablemente el trabajo habitual

Si aumentamos repentinamente la intensidad, la duración o la frecuencia de nuestro entrenamiento, o si realizamos ejercicios diferentes a los habituales, es probable que nuestros músculos se vean sometidos a un estrés adicional, lo que puede provocar agujetas.

5. Desarrollo de series de fuerza máxima en la musculatura no especializada para ese ejercicio

Realizar series de fuerza máxima en músculos que no están especializados para ese tipo de ejercicio puede causar agujetas. Por ejemplo, si realizamos ejercicios de fuerza en los músculos de las piernas sin haberlos entrenado previamente de manera específica, es probable que experimentemos agujetas en esas zonas.

6. Contracciones excéntricas, en las que el músculo se alarga

Las contracciones excéntricas, en las que el músculo se alarga mientras se contrae, pueden causar más daño y microlesiones en las fibras musculares que las contracciones concéntricas, en las que el músculo se acorta mientras se contrae. Por lo tanto, los ejercicios que implican contracciones excéntricas, como bajar lentamente una pesa, pueden provocar agujetas.

7. Aparición de microlesiones en el músculo

El esfuerzo físico intenso puede causar microlesiones en las fibras musculares. Estas microlesiones desencadenan una respuesta inflamatoria en el músculo, lo que contribuye a la aparición de las agujetas.

8. Inflamación y respuesta inflamatoria en el músculo

La inflamación es una respuesta natural del cuerpo ante el daño o la lesión. Cuando los músculos sufren microlesiones, se produce una respuesta inflamatoria que puede causar dolor y rigidez.

9. Acumulación de ácido láctico en el músculo

El ácido láctico es un subproducto del metabolismo anaeróbico, que se produce cuando los músculos trabajan intensamente sin suficiente oxígeno. La acumulación de ácido láctico en los músculos puede contribuir a la sensación de dolor y fatiga asociada a las agujetas.

10. Daño y ruptura de las fibras musculares

El esfuerzo físico intenso puede causar daño y ruptura de las fibras musculares. Este daño desencadena una respuesta inflamatoria y desencadena la liberación de sustancias inflamatorias y dolorosas.

11. Liberación de sustancias inflamatorias y dolorosas

Como respuesta al daño muscular, se liberan sustancias inflamatorias y dolorosas en el músculo. Estas sustancias contribuyen a la sensación de dolor y rigidez asociada a las agujetas.

12. Sensibilización de los receptores del dolor en el músculo

El daño y la inflamación en los músculos pueden sensibilizar los receptores del dolor, lo que hace que percibamos el dolor de las agujetas de manera más intensa.

13. Disminución del rango de movimiento y de la fuerza en la zona afectada

Las agujetas pueden limitar el rango de movimiento y la fuerza en la zona afectada. Esto se debe a la inflamación y al daño en las fibras musculares.

14. Sensación de rigidez, hinchazón y espasmo en el músculo

Además del dolor, las agujetas pueden causar sensación de rigidez, hinchazón y espasmo en el músculo afectado. Estos síntomas son el resultado de la inflamación y la respuesta inflamatoria en el músculo.

15. Hipersensibilidad de la musculatura afectada

Los músculos afectados por las agujetas pueden volverse hipersensibles al tacto y a la presión. Incluso el contacto ligero puede causar dolor y molestias.

16. Recuperación y reparación del músculo dañado

Después de las agujetas, el cuerpo inicia el proceso de recuperación y reparación del músculo dañado. Durante este proceso, se producen adaptaciones en el músculo que lo fortalecen y lo preparan para futuros esfuerzos físicos.

Las agujetas son el resultado del daño y la inflamación en las fibras musculares causados por el esfuerzo físico intenso o poco habitual. Comprender las causas y los síntomas principales de las agujetas nos ayuda a prevenirlas y manejarlas de manera adecuada, permitiéndonos disfrutar de los beneficios del ejercicio físico sin sufrir molestias innecesarias.

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